ADMINISTRADORES, ESPECIALISTAS Y PROFESORES Para hacer frente a las necesidades organizativas del sistema educativo, la Administración ha dispuesto siempre de un personal que desempeñaba lo que tradicionalmente se entendía como “funciones administrativas”. En primer lugar, solemos encontrarnos, en la práctica administrativa cotidiana, con una definición negativa: el administrador público de la educación es el que no enseña. Aun cuando creemos que en nuestro país se ha recorrido ya buena parte del camino, todavía nos acontece que, por ejemplo, el personal de la Universidad suele dividirse en dos grandes ramas: el personal docente y el personal no docente. La empresa educativa exige hoy, todos lo sabemos, el concurso de técnicas muy específicas. Mientras los profesores cumplen con su misión fundamental de formación y transmisión de saberes, la organización necesita de especialistas que aseguren diversas funciones, sin las cuales el sistema no puede subsistir. Co...